¿Por qué nos mienten los políticos sobre la violencia de género?

Agencia Soynadie:



No hace más de un año que, algunos medios de información hablaban de que se había publicado un compendio de 1.700 estudios de 20 universidades norteamericanas que le daban un enorme varapalo a las mentiras de género (lo cual no deja de corroborar lo que nunca nadie ha cuestionado hasta que aparecieron en escena las feministas de género, con ayudas, subvenciones y apoyo entusiasta del Gobierno, empezando por el de Felipe González en los años 80, continuando –quizá con mayor entusiasmo- por José María Aznar, y no digamos por Zapatero y para más “INRI” Mariano Rajoy).


Apenas ha transcurrido un mes desde que el profesor de sociología, fundador y codirector del Laboratorio de Investigación de la Familia de la Universidad de New Hampshire (Durham), Murray A. Straus, intervino en el IV Congreso Español de Victimología, organizado por la Universitat Oberta de Catalunya, la Sociedad Científica Española de Victimología y la Sociedad Catalana de Victimología, demostrado con datos procedentes de diferentes estudios internacionales –algunos de ellos muy recientes– que la violencia intrafamiliar no es ejercida tan solo por los hombres sino que es “bidireccional” entre los dos sexos.


Por cierto que, llama poderosamente la atención que de ello apenas se hicieran eco un par de medios informativos.


En su intervención este reconocido experto habló de las conclusiones a las que llegan diferentes trabajos sobre violencia familiar: los dos miembros de la pareja ejercen violencia por igual, por lo general ambos sexos son igual de violentos, la violencia en el ámbito familiar no es exclusivamente masculina, tanto hombres como mujeres recurren a la violencia para “solucionar” sus diferencias… Un ejemplo de ello es una encuesta nacional en los EE. UU., con una muestra de más de 8.000 entrevistas, en la que los casos de agresión física en la pareja se distribuyen en un 24 % de casos de violencia perpetrada por un hombre, un 23 % casos de violencia perpetrada por una mujer y un 54 % donde hay violencia bidireccional.


Incluso en algunos casos hay más mujeres agresoras que hombres, como en dos estudios transnacionales en relaciones de pareja de estudiantes universitarios realizados en diferentes países –entre ellos España– en los que se muestra que la violencia en cualquier tipo de agresión por parte de las mujeres es casi el doble que la masculina. Entre los que han recibido castigo corporal por parte de sus padres en España, en un 54 % de los casos la violencia ha sido perpetrada por el padre y en un 62 % por la madre.


Por otro lado, los datos de estudios elaborados en Estados Unidos y Canadá muestran como en los casos en que la violencia acaba con la muerte de uno de los dos cónyuges, en dos terceras partes la víctima es una mujer. «Pero en un tercio de los casos son hombres, y esto no se puede pasar por alto. Tenemos que asistir a las víctimas en ambos casos», ha asegurado. En este sentido, ha criticado a quienes dicen que las mujeres agreden como respuesta a una agresión anterior del hombre: «Los casos de autodefensa se dan en una minoría a veces, son la excepción».


Respecto a los estudios en la violencia perpetrada a los hijos, lo más frecuente, también, es que tanto hombres como mujeres recurran a la violencia.


Straus también advertía de que «por lo que respecta a la salud mental, las agresiones en el ámbito de la pareja afectan tanto al perpetrador de la violencia como a la víctima» y que una tercera parte de los niños agredidos se convierten en agresores cuando son adultos (conclusión a la que ya llegó Erin Pizeey hace muchas décadas, y a la que se intentó censurar por todos los medios, por parte del feminismo de género)


Este experto ha cuestionado la metodología de muchos estudios en los que no se contempla que las mujeres puedan ser, “victimarias”, perpetradoras de violencia. «No se conocen estos datos porque no se estudian», ha explicado. «Las agencias de las Naciones Unidas no preguntan sobre si las mujeres que son víctimas también han sido agresoras, no se plantean que los hombres puedan ser las víctimas. Y, por lo tanto, siempre concluyen que las mujeres son el 100 % de las víctimas». Por todo esto, Straus ha señalado que «se tiene que sustituir esta mirada en la violencia familiar en que tan solo los hombres perpetran la violencia y no olvidar que es bidireccional. Es imprescindible sustituir los programas de prevención dirigidos tan solo a hombres y niños –varones- y hacerlos neutros en cuanto al sexo. Y tenemos que tener en cuenta que las víctimas pueden ser perpetradoras y que los perpetradores también pueden ser víctimas. Tenemos que determinar el tratamiento a seguir en los casos de violencia doméstica sobre la base de un cribado y no sobre presuposiciones», acabó afirmando Straus…


Straus, galardonado en diferentes ocasiones por sus trabajos de investigación, fue de los pioneros en estudios sobre violencia doméstica. Pero los numerosos datos de sus trabajos, elaborados a lo largo de tres décadas, chocan frontalmente con el discurso oficial sobre este asunto en países como España. Tanto él como otros investigadores como Suzanne Steinmetz y Richard Gelles llevan mucho tiempo concienciando sobre el hecho de que los hombres también son víctimas de la violencia familiar, por lo que se han ganado muchas críticas y han llegado a recibir amenazas de muerte por parte de grupos feministas radicales, con amenazas de bomba incluidas (también Erin Pizzey sufrió las iras del feminismo de género con igual o mayor contundencia hace muchas décadas, por idéntico motivo, viéndose obligada a exiliarse de los EEUU, además de ser retirados todos sus libros de las bibliotecas públicas)


Desde el año 2004 se han venido aprobando –por iniciativa del Gobierno de un tal Zapatero de cuyo nombre apenas nadie quiere acordarse- normas legales calificables de necedades, de insultos a la inteligencia, a la vez que de crueldades y perversidades, hablo de las denominadas “políticas de igualdad y género”, promovidas por el Partido Socialista Obrero Español (correa de transmisión del feminismo de género, o “feminazismo”) políticas aprobadas al dictado del lobby más fundamentalista y fanático del mundo occidental, del feminismo anti-hombre, anti-familiar, omnipresente en la actualidad en todas las instituciones españolas.


La ley feminazi que sobresale entre todo el demencial entramado legislativo y de re-ingeniería social creado por el zapaterismo es la denominada “ley integral contra la violencia de género”, de la que se cumplirán pronto nueve años de su entrada en vigor, el día 28 de diciembre –Día de los Santos Inocentes- que, a riesgo de ser “linchado” por enésima vez, vuelvo a reiterar que no funciona, crea mayores problemas que los que pretendía solucionar, y sobre todo, propicia la detención de hombres –de forma masiva e indiscriminada- acusados falsamente de maltrato, por sus esposas, novias, compañeras. Tras casi nueve años de su entrada en funcionamiento, ya han pasado por los puestos de la Guardia Civil, y las Comisarías de Policía más de 1.500.000 hombres (¡SÍ, MÁS DE UN MILLÓN Y MEDIO!).


Durante los casi ocho años que Zapatero se mantuvo en el poder se aprobaron leyes anti-hombre mediante las que se están conculcando de forma sistemática derechos constitucionales como el de la presunción de inocencia, y se ha resucitado el “derecho de autor” a la manera de los nazis… Se han modificado el Código Penal y el Código Civil para introducir en ellos lo que el feminismo de género denomina “discriminación positiva”, para supuestamente hacerles pagar a los actuales varones una especie de “deuda histórica” por la marginación, la discriminación y las vejaciones que nuestros ancestros les propinaron a nuestras “ancestras”,


El Partido Popular, apoyó en el Parlamento (diciembre de 2004) aparentemente sin reservas –algunos de sus parlamentarios con entusiasmo no disimulado- la aprobación de la perversa ley sexista anti-familiar, androfóbica, misándrica… Aún, considerando que algunos de sus diputados –y diputadas- apoyaron la ley anti-familiar, por negligencia, o por ignorancia, o por miedo (tal vez pánico) al lobby feminista, o quizá incluso a sabiendas de sus posibles desastrosas consecuencias.


Éramos muchos los que teníamos depositadas enormes esperanzas en el actual Gobierno, y pensábamos que tomaría –sin demora- las iniciativas necesarias para enmendar todo lo que los Gobiernos Socialistas torcieron, y “retorcieron” en el Derecho de Familia, éramos muchos los que pensábamos que el Gobierno del PP iba a tener el coraje de enfrentarse al feminazismo, al feminismo triunfante, subvencionado, al que con la llegada al poder de Mariano Rajoy se le notaba especialmente nervioso, por temor a perder todos sus privilegios. No se olvide que son más de 100.000 las mujeres “profesionales-liberadas” para asuntos de “igual-da y género”, temerosas de que se les acabe la mamandurria.


La ley sexista antihombre aprobada por el Parlamento Español, con el apoyo entusiasta de “todo el arco parlamentario”, recoge y desarrolla los planes de re-ingeniería social, propuestos por Valerie Solanas (famosa prostituta, lesbiana estadounidense, que intentó asesinar a Andy Warhol) en su “Manifiesto Scum” (Manifesto de la Organización para el Exterminio del Hombre) La perversa ley está inspirada en la denominada perspectiva o ideología de “género”, que cualquiera que esté medianamente informado sabe sobradamente que es una doctrina neomarxista, totalitaria, que pretende destruir a la familia convencional/tradicional, e implantar un estado de apartheid anti-hombre…. “el mito de las amazonas” trasladado al siglo XXI.


Han pasado ya casi nueve años desde su aprobación, y las cifras de mujeres asesinadas siguen siendo semejantes a las que se decía que se pretendía poner freno con la aprobación de la LIVG (por supuesto, también la cifras de varones, de niños, de ancianos, siguen en un “tono” muy semejante).


¿Qué está fallando?


Es importante señalar que la frase tantas veces repetida de, “no para de aumentar el número de mujeres muertas” y cosas por el estilo (amplificada hasta la saciedad por los diversos medios de comunicación…) es una absoluta falsedad, pues como demuestran las estadísticas del Ministerio del Interior (y de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, y del Instituto Nacional de Estadística) el número de mujeres y hombres muertos en el ámbito familiar, se mantiene más o menos estable.


La ley está fracasando por la sencilla razón de que está diseñada desde la ideología o perspectiva de género y no desde la interpretación de la realidad. La Ley Integral contra la “violencia de género” es un homenaje a tal doctrina, cuyos efectos resultan negativos no solamente por su escasa eficacia sino –y esto es lo más grave- porque ha judicializado penalmente las relaciones de pareja.


La doctrina política denominada “perspectiva de género” es una forma de “neomarxismo”, una revisión y relectura del mismo, una perversión, y como su “padre biológico” es una ideología totalitaria que tiene como objetivo la consecución de un nuevo tipo de dictadura. La perspectiva de género sostiene que la mujer está presa en un sistema patriarcal opresivo, y deriva en la práctica política, como veremos más adelante, hacia un movimiento anti-hombre, “misándrico”.


Un alto porcentaje de las personas que se manifiestan partidarias de la doctrina o perspectiva de género, desconocen realmente cuál es su significado. La ideología de género no es una variante del feminismo, si entendemos éste como la pretensión de equiparar los derechos de las mujeres con los de los hombres; por el contrario, es un proyecto radicalmente distinto que, para empezar, niega una premisa esencial del feminismo: ser mujer en plenitud y asumir sus riquezas, potencialidades y limitaciones; porque en la perspectiva de género el ser-hombre y el ser-mujer no existen, la doctrina de género considera que se tratan solo de construcciones culturales.


La premisa de la que parte la doctrina de género, es muy simple: el sexo implica desigualdad. El poder masculino no existiría, los hombres no disfrutarían de privilegios si no hubiera “hombres”. Y las mujeres no estarían sojuzgadas, oprimidas si no existiera la “mujer”. El último objetivo de la dictadura de género es la eliminación de la familia biológica como condición imprescindible, como paso previo para suprimir lo que las y los feministas de género denominan “represión social”. No hay ninguna duda de que la familia, que denominan “tradicional” (en el sentido de “biológica” y “patriarcal”) es vista como algo tremendamente perjudicial, fuente de represión y causa y lugar de entrenamiento de la violencia, especialmente contra “la mujer”.


La agenda del feminismo de género no solamente pretende modificar el matrimonio, convirtiéndolo en una experiencia más, sino también la paternidad, la maternidad y el parentesco. Por un lado, para liquidar el sentido y la necesidad del dualismo sexual, y por otro para relativizar el parentesco biológico y fomentar el denominado parentesco cultural. Es evidente que una ideología que promueve la idea disparatada de que “no existen ni un hombre natural ni una mujer natural, abre la puerta a cuestionar el que exista una forma natural de sexualidad humana. Y todo esto es así porque la post izquierda española, tras la caída del muro de Berlín, al quedarse sin discurso y sin proyecto ha encontrado en la ideología de género, del homosexualismo político y sus reivindicaciones, el sucedáneo de la clase obrera a la vez oprimida y portadora del cambio histórico.


Los cambios legales emprendidos por el gobierno socialista en los últimos años, afectan al significado y a la práctica del qué es ser hombre y mujer, y por lo tanto, del ser persona, de lo que significa ser padre y ser madre y sus deberes y obligaciones y funciones sociales. Implica la destrucción del sentido del matrimonio y, como consecuencia, de su papel fundante de la sociedad y, por extensión, de la familia, que también queda como una realidad “abierta” a cualquier interpretación y nueva propuesta. “Familia” es ya cualquier agregación de personas…


Sirva este texto –por enésima vez- de “carta abierta y pública” al Partido Popular, partido que dice defender a la “familia” (hemos de suponer que a “todos” sus miembros) Es una llamada urgente para que pare el desvarío, para que pare cuanto antes la persecución contra los hombres que, se viene practicando desde hace ya demasiados años en España, de forma indiscriminada y con saña por el simple hecho de haber nacido con pene, con el apoyo entusiasta en ocasiones, de algunos miembros del Partido Popular… Eso sí todo ello por “la noble causa de la liberación de la mujer”.


Este texto es un ruego para que el PP deje de dar su apoyo al feminismo más extremista (“feminazismo”) Es un ruego de que el Partido Popular desmantele la denominada “industria del maltrato”, integrada entre otras “instituciones” por las “casas de la mujer” y antros similares, donde son asesoradas cientos, miles de mujeres, y aleccionadas para que presenten denuncias falsas contra sus compañeros, esposos, etc. para conseguir ventajas procesales en los pleitos por divorcio y las custodias de menores.


Este texto es un ruego para que se desmantelen los tribunales de excepción (prohibidos por la Constitución Española de 1978) creados para juzgar exclusivamente a hombres, que se aprobaron con la reforma del Código Penal que introdujo la posibilidad de castigar a los hombres más severamente que a las mujeres cuando incurran en el mismo “ilícito penal” (violando también la Constitución en lo que respecta al principio de igualdad y no discriminación…) y que se derogue el Artículo 92 del Código Civil siguientes que propicia que cualquier mujer denuncie a su esposo (legalizaron con su voto el “repudio”, de la mujer hacia el hombre, por supuesto…) para obtener de inmediato la guarda y custodia de los menores en los pleitos de divorcio, y la posibilidad de que conseguir todo el patrimonio acumulado durante la convivencia.


Dicen que los seres humanos (incluyendo a los políticos) somos los únicos en la Naturaleza que tropezamos varias veces en la misma piedra, aunque yo soy de los que piensan que hay otra característica más “definidora” de la identidad de los humanos: por lo general, cuando uno de esos seres que algunos tuvieron la feliz ocurrencia de denominar “homo sapiens” (hombre capaz de pensar) emprende un determinado camino, y transcurrido cierto tiempo comprueba que no era la senda más acertada, no suele hacer lo que cabría esperar de un ser “racional”, no, al contrario se dirá a sí mismo cosas tales como que después del tiempo empleado, los esfuerzos realizados de todo tipo, el dinero destinado a ello,… ya no es posible recular, volver a la encrucijada y tomar el verdadero camino… Generalmente un animal de los denominados “racionales”, no recurrirá a la inteligencia que hemos de suponer que debería caracterizar a sus decisiones, tenderá a justificarse, engañarse, decirse a sí mismo que “en el fondo no me va tan mal, además, seguro que un poco más adelante encontraré un atajo a través del cual accederé al camino que, debía haber tomado en lugar del que equivocadamente emprendí.


Resulta sorprendente que los políticos de todos los partidos (salvo algunos disidentes, que inmediatamente acaban siendo linchados, o se acaba proponiendo que los “empalen” como le ocurrió no hace mucho a Toni Cantó) se nieguen a rectificar lo que se parió torcido, monstruoso; aunque precisamente por ello es difícil –mejor dicho, imposible- de rectificar. Decía Erasmo de Rotterdam en su libro “El elogio a la estulticia” -mal traducido al español con el título de “El elogio a la locura”- que “más vale tener gobernantes malvados que gobernantes estúpidos e ignorantes (mejor tener buenos gobernantes, como es lógico) porque los primeros son previsibles: de ellos sólo se puede esperar maldades. De los segundos nunca se sabe lo que nos puede llegar, puesto que al ser ígnaros y estúpidos son absolutamente imprevisibles”.


No sé si es nuestro sino -el de los españoles-, no sé si estamos abocados a ser mal-gobernados, sea porque quienes dirigen la cosa pública son gente mezquina, o insensata, o simplemente son gente deshumanizada e insensible, psicópatas sin conciencia, ni remordimientos, gente que mira hacia otro lado ante el dolor y el sufrimiento ajenos.


Pese a la anterior reflexión, todavía somos ¿muchos? los que no hemos perdido todas las esperanzas de que el Partido Popular, de que el Gobierno de Mariano Rajoy no permita ni continúe apoyando políticas anti-familia al dictado de las asociaciones de mujeres más fanáticas… y si en verdad están por la defensa de la familia, del interés superior de los menores, están obligados a derogar la sexista y anti-familia “ley integral contra la violencia de género” y la actual legislación de divorcio, para que se generalice la custodia compartida en las rupturas de pareja, así como la mediación familiar obligatoria.


Fuente

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